Sangrado de encías
Si las encías sangran al cepillarte o usar hilo dental, conviene valorar si hay inflamación o infección.
En Climedent El Ejido tratamos problemas de encías como el sangrado, la inflamación, la retracción gingival, el mal aliento o la movilidad dental.
La periodoncia es clave para conservar tus dientes y mantener una boca sana. Detectar y tratar a tiempo la enfermedad periodontal puede evitar problemas más avanzados en encías, hueso y piezas dentales.
Si el sangrado aparece de forma habitual, conviene valorar el estado periodontal.
La enfermedad periodontal puede avanzar de forma silenciosa. A veces empieza con sangrado o inflamación, pero si no se trata puede afectar al hueso que sostiene los dientes.
Si las encías sangran al cepillarte o usar hilo dental, conviene valorar si hay inflamación o infección.
El enrojecimiento, la sensibilidad o el aumento de volumen pueden ser señales de gingivitis.
El mal aliento mantenido puede estar relacionado con placa bacteriana y problemas periodontales.
Si notas que algún diente se mueve, es importante revisar el estado de la encía y del hueso de soporte.
El sangrado no es normal. Aunque no duela, puede ser una señal temprana de que las encías necesitan tratamiento.
La enfermedad periodontal afecta a los tejidos que rodean y sostienen los dientes. Puede comenzar como una inflamación superficial de la encía, pero si avanza puede llegar a dañar el hueso de soporte.
Es una inflamación de la encía. Puede provocar sangrado, sensibilidad, enrojecimiento o molestias al cepillarse. En esta fase suele ser reversible si se trata a tiempo.
Es una fase más avanzada. Puede afectar al hueso que sostiene los dientes y provocar retracción, movilidad dental o incluso pérdida de piezas si no se controla.
La clave está en detectarlo a tiempo. Cuanto antes se valore la encía, más opciones tenemos para frenar la evolución y conservar los dientes.
La periodoncia no solo trata la encía visible: también protege la base que sostiene tus dientes.
El tratamiento depende del estado de las encías, la profundidad de las bolsas periodontales, la presencia de placa o sarro y el grado de afectación del hueso de soporte.
Ayuda a eliminar placa y sarro acumulado para mejorar la salud de las encías.
Valoramos el estado de la encía, la profundidad de sondaje y los signos de inflamación.
Tratamiento indicado cuando la inflamación afecta zonas más profundas alrededor del diente.
Revisiones periódicas para controlar la enfermedad y reducir el riesgo de recaídas.
La periodoncia no termina el día del tratamiento. El mantenimiento y la higiene diaria son claves para conservar los resultados.
Muchas enfermedades periodontales avanzan lentamente y sin dolor intenso al principio. Por eso, cuando aparecen señales como sangrado, mal aliento o movilidad, conviene valorar el caso cuanto antes.
La periodontitis puede afectar al hueso que sostiene los dientes, reduciendo su estabilidad con el tiempo.
Cuando el soporte periodontal se debilita, algunos dientes pueden empezar a moverse o cambiar de posición.
En fases avanzadas, la enfermedad periodontal puede acabar provocando la pérdida de dientes.
El problema es que muchas personas esperan a tener dolor o movilidad. En periodoncia, actuar antes suele marcar la diferencia.
Revisamos el estado de tus encías y te explicamos qué opciones de tratamiento necesita tu caso.
La periodoncia requiere diagnóstico, control y seguimiento. No se trata solo de hacer una limpieza, sino de entender el estado real de la encía y actuar según la evolución de cada paciente.
Antes de muchos tratamientos dentales, como implantes, ortodoncia o estética dental, es importante confirmar que el soporte periodontal está controlado.
Revisamos sangrado, inflamación, retracción, movilidad dental y signos de pérdida de soporte.
Adaptamos el tratamiento periodontal al estado de las encías y al grado de afectación.
Programamos revisiones y mantenimientos cuando son necesarios para conservar los resultados.
Te ayudamos a mejorar la higiene diaria para reducir placa, inflamación y riesgo de recaídas.
Estas son algunas de las dudas más habituales sobre el sangrado de encías, la gingivitis, la periodontitis y los tratamientos periodontales.
No. Las encías no deberían sangrar de forma habitual. El sangrado puede estar relacionado con inflamación, acumulación de placa o un problema periodontal que conviene valorar.
La gingivitis es una inflamación de la encía que suele ser reversible si se trata a tiempo. La periodontitis es una fase más avanzada, en la que puede verse afectado el hueso que sostiene los dientes.
No siempre. De hecho, puede avanzar durante mucho tiempo sin dolor intenso. Por eso es importante prestar atención a señales como sangrado, mal aliento, retracción de encías o movilidad dental.
Depende del estado en el que se encuentre. En fases iniciales puede controlarse muy bien. En casos más avanzados, el objetivo principal es frenar la evolución, controlar la inflamación y conservar los dientes el mayor tiempo posible.
Es un tratamiento periodontal indicado cuando hay acumulación de placa o sarro por debajo de la encía. Su objetivo es limpiar zonas más profundas alrededor del diente para reducir la inflamación.
Depende de cada paciente. En personas con enfermedad periodontal puede ser necesario realizar revisiones y mantenimientos periódicos para reducir el riesgo de recaídas.
Sí. Antes de colocar implantes es importante valorar la salud de las encías y del hueso de soporte. Una enfermedad periodontal no controlada puede afectar a la estabilidad de la boca y al pronóstico de otros tratamientos.
Sí. Puedes pedir una valoración periodontal para revisar si hay sangrado, inflamación, retracción de encías, movilidad dental o signos de enfermedad periodontal.
Si tienes sangrado, inflamación, mal aliento, retracción de encías o movilidad dental, en Climedent El Ejido podemos valorar tu caso y explicarte qué tratamiento periodontal necesitas.