Dolor intenso
Dolor dental fuerte, continuo o que aparece al masticar puede indicar afectación del nervio.
En Climedent El Ejido realizamos tratamientos de endodoncia para salvar dientes afectados por caries profundas, infección o dolor intenso.
La endodoncia permite tratar el interior del diente cuando el nervio está dañado o inflamado, evitando en muchos casos la extracción y ayudando a conservar la pieza natural.
Valoramos el origen del dolor y el estado del diente antes de decidir el tratamiento.
Una endodoncia puede ser necesaria cuando el interior del diente está afectado por una caries profunda, una infección, un traumatismo o una inflamación del nervio dental.
Dolor dental fuerte, continuo o que aparece al masticar puede indicar afectación del nervio.
Si el dolor con frío o calor permanece después del estímulo, conviene valorar el diente.
Cuando la caries avanza hacia el interior del diente, puede afectar la pulpa dental.
Un flemón, inflamación o molestias persistentes pueden estar relacionados con infección dental.
No esperes a que el dolor sea insoportable. Valorar el diente a tiempo puede ayudar a conservarlo y evitar complicaciones mayores.
La endodoncia es un tratamiento que actúa sobre el interior del diente cuando la pulpa dental, conocida habitualmente como el nervio, está inflamada, infectada o dañada.
Primero valoramos si el dolor procede del nervio dental, de una caries profunda, una infección o una lesión.
El objetivo es limpiar y sellar los conductos del diente para controlar la infección o inflamación.
Después del tratamiento puede ser necesario reconstruir el diente para devolverle resistencia y función.
Cuando el caso lo permite, la endodoncia ayuda a conservar el diente natural en lugar de extraerlo.
Cada caso debe valorarse de forma individual. Antes de tratar, estudiamos el origen del dolor, el estado del diente y la mejor forma de conservar la pieza.
Revisamos los síntomas, exploramos el diente y valoramos si la pulpa dental está afectada.
Se limpian y preparan los conductos del diente para controlar la inflamación o infección.
Una vez tratados los conductos, se sellan para proteger el interior del diente.
Según el caso, puede ser necesaria una reconstrucción o corona para devolver resistencia a la pieza.
Después de una endodoncia, es importante proteger bien el diente. Una pieza debilitada por una caries profunda puede necesitar una restauración adecuada para seguir funcionando correctamente.
No todo dolor dental requiere endodoncia. Primero estudiamos el origen y el estado real del diente.
Porque antes de tratar, necesitamos entender bien qué está ocurriendo. No todo dolor dental requiere endodoncia, y no todos los dientes pueden conservarse de la misma manera.
Una endodoncia bien indicada puede evitar la extracción y permitir que la pieza siga cumpliendo su función dentro de la boca.
Revisamos síntomas, exploración clínica y pruebas necesarias antes de decidir el tratamiento.
Siempre que el caso lo permite, buscamos mantener el diente natural y evitar la extracción.
Tras la endodoncia, valoramos cómo proteger el diente para que pueda seguir funcionando.
Te contamos qué ocurre, qué opciones tienes y qué pasos necesita tu tratamiento.
Estas son algunas de las dudas más habituales cuando aparece dolor dental, una caries profunda, infección o la posibilidad de necesitar una endodoncia.
La endodoncia es un tratamiento que actúa sobre el interior del diente cuando la pulpa dental, conocida habitualmente como el nervio, está inflamada, infectada o dañada.
Puede ser necesaria cuando hay una caries profunda, dolor dental intenso, sensibilidad mantenida, infección, flemón o una lesión que afecta al interior del diente.
Sí. Cuando el caso lo permite, el objetivo de la endodoncia es tratar el interior del diente para conservar la pieza natural y evitar su extracción.
No. El dolor dental puede tener varias causas: sensibilidad, encía, fisuras, caries, mordida, infección u otros problemas. Por eso es importante valorar el origen antes de decidir el tratamiento.
El tratamiento se realiza con anestesia local. El objetivo es tratar el origen del dolor, no provocarlo. Después puede haber molestias temporales, pero suelen formar parte del proceso de recuperación.
Después de tratar el interior del diente, puede ser necesario reconstruirlo o protegerlo con una restauración adecuada. Esto dependerá de cuánto tejido dental se haya perdido.
Una endodoncia puede durar muchos años si el diente queda bien tratado, restaurado y se mantiene una buena higiene. Aun así, cada caso depende del estado inicial de la pieza y de su evolución.
Una infección dental puede avanzar, provocar más dolor, inflamación o afectar a los tejidos que rodean el diente. Valorarla a tiempo ayuda a evitar complicaciones y a decidir si la pieza puede conservarse.
Sí. Puedes pedir una valoración para revisar el origen del dolor, la sensibilidad o la infección y saber si realmente necesitas una endodoncia u otro tratamiento.
Si tienes dolor de muela, sensibilidad mantenida, caries profunda, inflamación o sospecha de infección, en Climedent El Ejido podemos valorar tu caso y explicarte si necesitas una endodoncia u otro tratamiento.